Tengo 24 años, soy joven, incluso todavía poseo las características típicas de los adolescentes, considerándome muchas veces parte de ese colectivo.
He crecido en la generación en la que nuestros padres que vivieron sin nada o con poco, han tenido la suerte de tener algo más, y ese ímpetu les ha llevado a darnos todo lo que necesitábamos en la medida de lo posible.
He estudiado porque he querido, porque he ansiado el saber, porque he tenido sueños que en parte se cumplían teniendo un título.
Mientras estudiaba he trabajado, privándome de muchas cosas en múltiples ocasiones.
Ahora trabajo, algunos podrían pensar que tuve suerte…no es para menos en el momento laboral y económico que vivimos. Pero yo prefiero decir que simplemente aproveché oportunidades.
Me gusta leer, escribir, saber, y también me gusta salir con mis amig@s, tomarme unas cañas…ir al cine…, Nada fuera de lugar de lo que haría un joven de mi edad. En definitiva, soy feliz y vivo una feliz vida.
Pero desde el martes (06/10/2009), estoy un poquito más triste.
Porque 4.000.000 millones de españoles siguieron una serie o programa o como se quiera catalogar dicho producto (Curso del 63), un producto creado por el momento de actualidad en que vivimos…adolescentes cuestionados por todo lo que hacen, padres tachados de irresponsables por no saber qué hacen sus hijos, profesores que sufren acoso de los alumnos, alumnos que acosan a otros compañeros, compañeros y amigos que matan y violan a compañeras y se ríen de la justicia sin decir dónde está el cadáver…y un largo etc de ejemplos que ponen en tela de juicio nuestra educación.
Pues bien, parece que los 4 millones de españoles que vieron el programa no han entendido que vivimos en el era de la comunicación, va por rachas…ahora toca la educación…dentro de dos semanas será una nueva oleada de robos con violencia por bandas sudamericanas…o nuevos casos de la enfermedad engaño del siglo XXI, la Gripe A…a no…eso ya dejó de tener interés….pues eso…a buscar otra cosa.
No me siento identificada con esa pandilla que han metido en ese programa…, salgo a divertirme, bebo de vez en cuando, me visto como quiero, y siempre he intentado tener respeto a todo el mundo, no me he creído nunca mejor que nadie, pero siempre intento ser mejor persona que lo que fui ayer… Resulta patético ver cómo nos intentan vender una juventud vacía de valores, irrespetuosa, prepotente, y nosotros lo único que hagamos sea dar a ese producto televisivo una de las mayores audiencias desde hace tiempo.
¿Todo por culpa de unos niñatos malcriados que salen en la televisión riéndose de la justicia, de la policía…?, Me niego, me niego a que sea esa la imagen de la juventud de hoy en día.
Vamos de progres…y en verdad queremos volver a la etapa franquista… No creo que eso quieran los españoles…pero claro es más sencillo sentarse frente al televisor…criticar a jóvenes…padres…profesores para que “hagan bien su trabajo”, y nosotros no hacer NADA…, no sé cómo será la juventud de hoy en día, (aunque algo puedo intuir), ni sé como fue la de antaño…pero visto lo visto, lo que sí sé es que la sociedad española (en general) es mediocre y vaga por naturaleza.
viernes 9 de octubre de 2009
lunes 27 de julio de 2009
Más y Mejor
Si la vida pasara lenta no tendría emoción...la vida tiene de pasar deprisa...para que aprovechemos todos los momentos que vivimos como si fueran únicos, en verdad como lo que son, únicos e irrepetibles.
Otro año más de nuevo, vuelvo al sitio donde todos los años mi madre vuelve a sorprenderme...otro año más con ella acostada sobre la cama la escucho sobre mi llegada a este mundo. El mismo que me ha hecho estar llena de vida y alegría.
Y de nuevo, vuelvo a dar las gracias...a mi familia por aguantarme y apoyarme...a mis amigas por hacerme pasar esos momentos tan, tan divertidos...mis Mery´s....lo mejor!, a ti por hacerme latir mi corazon (I Love You), a la vida por darme todas y cada una de las oportunidades que yo se aprovechar...
A todos, y a todo gracias...
24/Julio 1985.
Otro año más de nuevo, vuelvo al sitio donde todos los años mi madre vuelve a sorprenderme...otro año más con ella acostada sobre la cama la escucho sobre mi llegada a este mundo. El mismo que me ha hecho estar llena de vida y alegría.
Y de nuevo, vuelvo a dar las gracias...a mi familia por aguantarme y apoyarme...a mis amigas por hacerme pasar esos momentos tan, tan divertidos...mis Mery´s....lo mejor!, a ti por hacerme latir mi corazon (I Love You), a la vida por darme todas y cada una de las oportunidades que yo se aprovechar...
A todos, y a todo gracias...
24/Julio 1985.
martes 30 de junio de 2009
Así se encuentra la 'llamada millonaria'
ELMUNDO.ES
MADRID.- Altas horas de la madrugada, un panel, 35 casillas, un premio suculento de 25.000 euros, una presentadora 'desesperada' por encontrar un ganador (¿o un mejor puesto de trabajo?) y unas pruebas dignas de sacar una carcajada al impertérrito 'hombre Pasapalabra' José Manuel Lucia. Ante esta receta de éxito, sólo es necesario un ingrediente más que los propios 'animadores' no dudan en pedir, gritar, exigir e incluso llorar si es necesario: "una llamada ganadora"... De casi dos euros el minuto. Eso sí, ojo como la encuentren.
Y es que en ocasiones, el plato resultante puede acabar en indigestión cuando se encuentra el objetivo buscado sin quererlo. Si no que se lo digan a Begoña Mencia, conductora del 'call TV' de Cuatro 'La llamada millonaria'.
Quizás acostumbrada a presenciar 'incomprensibles fallos' a la hora de encontrar "países que no contengan la letra E" o "nombres de tres letras que empiecen por la letra A", Mencia decidió aplacar sus ansias de premio con un error que a la cadena le ha podido costar caro. Concretamente, 25.000 euros, el premio que el programa otorga al participante que logre acertar, después de encontrar la imagen discordante del panel, la combinación de tres letras que guarda cuidadosamente en un sobre y entre sus manos la presentadora.
Como cuenta en un blog de Tencuidado.es, tras varios intentos fallidos a modo de llamadas, el turno le llega a una nueva concursante: María José. "D-7". Su primera respuesta la hace pasar sin problemas la prueba de panel. En consecuencia, 500 euros ya son suyos y los aplausos enlatados se dejan oir en plató.
Sin embargo, llegado el momento de la verdad, la presentadora no sólo pierde los papeles en directo. También los acaba mostrando accidentalmente a cámara con la solución impresa mientras María José se dispone a acertar las tres letras que le aseguren el premio final.
El resultado es obvio. María José acierta, vuelven a los aplausos prefabricados y como en los juegos de niños, Mencia, con cara de apuro, se apresura con un "la he enseñado, no vale" a improvisar una solución bastante comprometida: "Bueno María José habla con producción ahora. Esto lo arreglamos de alguna manera, no te preocupes.".
Se desconoce si finalmente producción otorgó el premio a María José o si Mencia acabó pagando el panel roto traumatizada para siempre cada vez que tenga que abrir un nuevo sobre. Lo que es seguro es que este hecho ahondará aún más en una de esas leyendas urbanas que afirma, entre insultos originales, piropos nocturnos, enfados, caídas, desmayos, nervios y supuestos estados de embriaguez de sus protagonistas, que la de presentador de 'call tv' es una de las profesiones más peligrosas del mundo de la televisión.
ELMUNDO.ES
MADRID.- Altas horas de la madrugada, un panel, 35 casillas, un premio suculento de 25.000 euros, una presentadora 'desesperada' por encontrar un ganador (¿o un mejor puesto de trabajo?) y unas pruebas dignas de sacar una carcajada al impertérrito 'hombre Pasapalabra' José Manuel Lucia. Ante esta receta de éxito, sólo es necesario un ingrediente más que los propios 'animadores' no dudan en pedir, gritar, exigir e incluso llorar si es necesario: "una llamada ganadora"... De casi dos euros el minuto. Eso sí, ojo como la encuentren.
Y es que en ocasiones, el plato resultante puede acabar en indigestión cuando se encuentra el objetivo buscado sin quererlo. Si no que se lo digan a Begoña Mencia, conductora del 'call TV' de Cuatro 'La llamada millonaria'.
Quizás acostumbrada a presenciar 'incomprensibles fallos' a la hora de encontrar "países que no contengan la letra E" o "nombres de tres letras que empiecen por la letra A", Mencia decidió aplacar sus ansias de premio con un error que a la cadena le ha podido costar caro. Concretamente, 25.000 euros, el premio que el programa otorga al participante que logre acertar, después de encontrar la imagen discordante del panel, la combinación de tres letras que guarda cuidadosamente en un sobre y entre sus manos la presentadora.
Como cuenta en un blog de Tencuidado.es, tras varios intentos fallidos a modo de llamadas, el turno le llega a una nueva concursante: María José. "D-7". Su primera respuesta la hace pasar sin problemas la prueba de panel. En consecuencia, 500 euros ya son suyos y los aplausos enlatados se dejan oir en plató.
Sin embargo, llegado el momento de la verdad, la presentadora no sólo pierde los papeles en directo. También los acaba mostrando accidentalmente a cámara con la solución impresa mientras María José se dispone a acertar las tres letras que le aseguren el premio final.
El resultado es obvio. María José acierta, vuelven a los aplausos prefabricados y como en los juegos de niños, Mencia, con cara de apuro, se apresura con un "la he enseñado, no vale" a improvisar una solución bastante comprometida: "Bueno María José habla con producción ahora. Esto lo arreglamos de alguna manera, no te preocupes.".
Se desconoce si finalmente producción otorgó el premio a María José o si Mencia acabó pagando el panel roto traumatizada para siempre cada vez que tenga que abrir un nuevo sobre. Lo que es seguro es que este hecho ahondará aún más en una de esas leyendas urbanas que afirma, entre insultos originales, piropos nocturnos, enfados, caídas, desmayos, nervios y supuestos estados de embriaguez de sus protagonistas, que la de presentador de 'call tv' es una de las profesiones más peligrosas del mundo de la televisión.
lunes 20 de abril de 2009
Caso Marta: cobrar por mentir
19.04.09 | 09:29. Archivado en tv. Peridista Digital..
(PD).- La realidad del Caso Marta del Castillo es tan horrible que si fuese el capítulo de una serie policíaca de televisión, era para cambiar de canal en cuanto que sale, otra vez, uf, qué asco, la repugnante y desagradable escena de la máquina como de guerra de las galaxias escarbando en el vertedero en busca del cadáver, mientras revolotea una bandada de pajarracos blancos, a modo de buitres del desierto o de cuervos ansiosos de carnaza.
Como subraya Antonio Burgos en ABC, no son los únicos pajarracos que revolotean en torno al cadáver de la pobre Marta. Las televisiones han ido de cuervos, de buitres asquerosos, removiendo basuras en la absoluta ausencia de principios de un niñaterío que es símbolo de los degradados productos que elabora nuestro progresista sistema educativo y de esta sociedad amoral falta de cualquier código de valores, donde todo vale.
En todo este triste asunto, donde se ven a diario los costurones abiertos del fracaso del aparato del Estado y de la quiebra del garantismo que impusieron los progres de arte y ensayo, se escuchan pocas voces juiciosas.
Todo es circo mediático, todo es «conectamos con Sevilla para ofrecerles la última hora sobre Marta».
Con la tenacidad isidoriana de la gota de agua sobre la piedra, sólo la serenidad, sensatez y cordura del padre de la víctima, de Antonio del Castillo va poniendo lógica y ponderación en lo que unas veces parece tragedia griega, otras sainete, otras película de Torrente.
Sin perder nunca ni los nervios, ni la compostura, ni las formas, el padre de Marta va adelantando las obviedad que los que debieran hacerlo se resisten a admitir. Antonio del Castillo, será por la cervantina fuerza de la sangre, va casi siempre por delante de la Policía y de la Justicia.
El dolor debe de dar esa capacidad de intuición. Dolor a dolor, Antonio del Castillo ha conseguido que lo creamos más que al más autorizado de los portavoces.
Y ahora, cuando el circo judicial ha superado al mediático, que ya es decir, y la Fiscalía, en vez de empitonar a Rocío, la novia de Miguel Carcaño, confeso autor del crimen, la niñata que se paseó por los platós con su mamaíta de la mano para difundir versiones interesadas del suceso, va y le quiere meter un cuerno a las televisiones que le pagaron, por la monserga de la protección de menores.
Piden que a la niñata le pongan 100.000 euros a plazo fijo, por los daños que le causaron cuando su mamaíta la placeó por los platós de peaje. En ese caso, ¿por qué no hay que indemnizar también a la mamaíta, como cooperadora necesaria para el lamentable sainete? Sainete judicial en el que sólo la sensata voz de Antonio del Castillo ha puesto las únicas palabras de cordura en este campeonato de despropósitos:
«A la novia de Miguel la están gratificando por mentir. Si se paga a Rocío, también habría que indemnizar a todas las niñas que salen en el programa de Juan y Medio y a los amigos de mi hija».
¡Bingo! Continuamos para línea. Vamos a quitarnos las caretas sobre el garantismo de la protección de menores en las televisiones. Más que indemnizar a la novia de Miguel, que insisto que ya cobró su morterada, la Fiscalía tenía que haber empitonado a su madre, por haberla paseado por las televisiones.
Si esto no es abuso de menores, que venga Dios y lo vea. Como no me quita nadie de la cabeza el argumento de oro que ha dado Antonio del Castillo: y a esos pobres niños que sus padres llevan a las televisiones como monitos amaestrados, para que canten, bailen, respondan a entrevistas, entrevisten a famosos y hagan teatrillos lamentables con Juan y Medio o con Bertín Osborne, ¿no hay que indemnizarlos por abuso de menores?
Como cuando saca los pliegos pidiendo la cadena perpetua, cada vez que oigo la sensatez del padre de Marta en todo este circo digo lo mismo: ¿Dónde hay que firmar, don Antonio?
(PD).- La realidad del Caso Marta del Castillo es tan horrible que si fuese el capítulo de una serie policíaca de televisión, era para cambiar de canal en cuanto que sale, otra vez, uf, qué asco, la repugnante y desagradable escena de la máquina como de guerra de las galaxias escarbando en el vertedero en busca del cadáver, mientras revolotea una bandada de pajarracos blancos, a modo de buitres del desierto o de cuervos ansiosos de carnaza.
Como subraya Antonio Burgos en ABC, no son los únicos pajarracos que revolotean en torno al cadáver de la pobre Marta. Las televisiones han ido de cuervos, de buitres asquerosos, removiendo basuras en la absoluta ausencia de principios de un niñaterío que es símbolo de los degradados productos que elabora nuestro progresista sistema educativo y de esta sociedad amoral falta de cualquier código de valores, donde todo vale.
En todo este triste asunto, donde se ven a diario los costurones abiertos del fracaso del aparato del Estado y de la quiebra del garantismo que impusieron los progres de arte y ensayo, se escuchan pocas voces juiciosas.
Todo es circo mediático, todo es «conectamos con Sevilla para ofrecerles la última hora sobre Marta».
Con la tenacidad isidoriana de la gota de agua sobre la piedra, sólo la serenidad, sensatez y cordura del padre de la víctima, de Antonio del Castillo va poniendo lógica y ponderación en lo que unas veces parece tragedia griega, otras sainete, otras película de Torrente.
Sin perder nunca ni los nervios, ni la compostura, ni las formas, el padre de Marta va adelantando las obviedad que los que debieran hacerlo se resisten a admitir. Antonio del Castillo, será por la cervantina fuerza de la sangre, va casi siempre por delante de la Policía y de la Justicia.
El dolor debe de dar esa capacidad de intuición. Dolor a dolor, Antonio del Castillo ha conseguido que lo creamos más que al más autorizado de los portavoces.
Y ahora, cuando el circo judicial ha superado al mediático, que ya es decir, y la Fiscalía, en vez de empitonar a Rocío, la novia de Miguel Carcaño, confeso autor del crimen, la niñata que se paseó por los platós con su mamaíta de la mano para difundir versiones interesadas del suceso, va y le quiere meter un cuerno a las televisiones que le pagaron, por la monserga de la protección de menores.
Piden que a la niñata le pongan 100.000 euros a plazo fijo, por los daños que le causaron cuando su mamaíta la placeó por los platós de peaje. En ese caso, ¿por qué no hay que indemnizar también a la mamaíta, como cooperadora necesaria para el lamentable sainete? Sainete judicial en el que sólo la sensata voz de Antonio del Castillo ha puesto las únicas palabras de cordura en este campeonato de despropósitos:
«A la novia de Miguel la están gratificando por mentir. Si se paga a Rocío, también habría que indemnizar a todas las niñas que salen en el programa de Juan y Medio y a los amigos de mi hija».
¡Bingo! Continuamos para línea. Vamos a quitarnos las caretas sobre el garantismo de la protección de menores en las televisiones. Más que indemnizar a la novia de Miguel, que insisto que ya cobró su morterada, la Fiscalía tenía que haber empitonado a su madre, por haberla paseado por las televisiones.
Si esto no es abuso de menores, que venga Dios y lo vea. Como no me quita nadie de la cabeza el argumento de oro que ha dado Antonio del Castillo: y a esos pobres niños que sus padres llevan a las televisiones como monitos amaestrados, para que canten, bailen, respondan a entrevistas, entrevisten a famosos y hagan teatrillos lamentables con Juan y Medio o con Bertín Osborne, ¿no hay que indemnizarlos por abuso de menores?
Como cuando saca los pliegos pidiendo la cadena perpetua, cada vez que oigo la sensatez del padre de Marta en todo este circo digo lo mismo: ¿Dónde hay que firmar, don Antonio?
viernes 13 de marzo de 2009
"A ver" VS "Haber"
Escribo este post porque veo en todas partes gente escribiendo mal estando totalmente convencidos de que lo escriben bien!
Y vamos a ver, que este tipo de falta la suele haber en todas partes.
Porque el verbo haber y a ver no son lo mismo, porque "ir a ver" (mirar) una pelicula y "ir haber una pelicula" no es lo mismo. De hecho a ultima ni siquiera tiene sentido.
Y vamos a ver, que este tipo de falta la suele haber en todas partes.
Porque el verbo haber y a ver no son lo mismo, porque "ir a ver" (mirar) una pelicula y "ir haber una pelicula" no es lo mismo. De hecho a ultima ni siquiera tiene sentido.
lunes 2 de febrero de 2009
“La felicidad es una puerta que sólo se abre por dentro"

La felicidad es tu actitud ante la vida. Es como reaccionas ante las circunstancias que te tocan vivir. Solamente depende de ti, no depende de otras personas, ni depende de que alcances objetivos o compres cosas.
Puedes ser feliz aunque no tengas pareja en este momento. Si la tienes, puedes compartir tu felicidad con ella, es decir, puedes ser feliz con tu pareja todo el tiempo que tu decidas, porque tu felicidad no depende de tu pareja, depende de ti. Incluso puedes ser feliz a pesar de tu pareja.
Puedes ser feliz sin ese coche nuevo que quieres comprar. Disfruta el proceso que te llevará a alcanzar esta meta y por supuesto, cuando tengas el coche nuevo, ¡pues disfrútalo! No quiere decir que te conformes y que no puedas querer tener un mejor coche. Quiere decir que eres feliz porque disfrutas lo que tienes y sigues trabajando para tener mejores.
Tú decides. Lo mejor de todo es que siempre puede decidir. Puedes decidir que vas a disfrutar de la vida, que vas a disfrutar de hacer bien tu trabajo, que vas disfrutar lo que te comas hoy, que vas a disfrutar de convivir con las personas que quieres, que vas a encontrar el lado bueno en casi todas las cosas. Me puedes decir que no siempre es posible, pero si lo intentas, te darás cuenta de que la mayoría de las veces, te puedes reír hasta de ti mismo y no tomarte las cosas tan a pecho.
Si parece difícil, quizá tengas que empezar por la parte más importante: tú mismo.
Sonríe, aunque sea un poco a fuerzas. Sonríe, aunque las cosas no parezcan tan buenas. Con la práctica los músculos de la sonrisa se van fortaleciendo, se va formando un hábito. El día menos pensado, la gente te preguntará… ¿Cómo le haces para estar siempre feliz?
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